No es a tí

octubre 5, 2011

Romanos 8:29
Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Solo fue una mentirilla blanca. Lo voy a regresar antes que se de cuenta. Todos los demás también lo hacen. Estos son algunas de las excusas que todos alguna vez hemos usado, tratando de justificar esos ¨detallitos¨ con los que muchas veces lidiamos. Creemos que como seres humanos nos es imposible el no equivocarnos; pero si somos hijos de Dios hemos olvidado algo sumamente importante: Hemos sido transformados a la imagen de Jesús, por tanto, no es a ti a quien miran equivocarse en ¨detallitos¨ sino a Jesús.

-Es a Jesús al que miran copiar en un examen.

-Es Jesús  el que, aunque no cuenta el chiste, ríe disimuladamente del doble sentido.

– Es Jesús el que responde y grita a sus papás.

– Es Jesús el que observa que abusan de alguien, y el solo guarda silencio.

– Es Jesús el que se queda con el cambio que le dieron mal en el banco.

Todo esto parecía insignificante, hasta que te das cuenta que no eres tu sino a Jesús al que están viendo.  No te conformes con ser igual a los demás, no te limites justificando tus errores por mas pequeños que sean;  busca  reflejar el rostro de Jesús en tu vida, que realmente  sea Jesús al que todos puedan ver  viviendo en tí.

Romanos 12:2 (Lenguaje Actual)
Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto.

viajeroDesde muy joven partí de mi casa buscando algo que la gente siempre mencionaba, pero que nunca nadie había experimentado, le llamaban felicidad. Y así, sin mas ropa que la que llevaba puesta, y apenas con un poco de pan para unas semanas, partí en búsqueda de la felicidad.

A los días de caminar me encontré con una linda y pintoresca villa. Al parecer la gente de este lugar siempre tenía prisa, iban de un lado para otro, al parecer solo pensando en sus asuntos. No había nada que estuviera fuera de lugar, todo en este sitio era perfecto, así que pensé que este sería un buen lugar para preguntar, creo que esta gente podría saber que es la felicidad.

Intente preguntarle a un hombre de sombrero de copa y bastón, con un largo pero elegante villabigote, pero con una imagen de hombre serio y sin expresión. Al preguntarle me dijo que la felicidad era algo que solo el dinero podría comprar, este te daría buenas amistades, grandes mansiones, bellas mujeres, todo lo que pudiera desear al alcance de mí mano.

Así que decidí asentarme en esta villa por un tiempo. Trabajaba con este hombre durante cuatro largos años, años en el que casi milagrosamente me hice de una no despreciable fortuna y de muy envidiadas amistades, pero esto para nada me satisfacía, por lo que decidí volver al camino en búsqueda de ese preciado tesoro, aún sin encontrar.

carnaval2Ya después de varios días de camino, me encontré con un pequeño pueblo, muy diferente a la villa en la que me había asentado, desde lejos se escuchaba un gran escándalo, en un ambiente de entretenimiento a lo grande. En medio del ruido y el escandaloso ambiente, me contestaban que sí, el lugar estaba en una gran fiesta, grandes carros adornados con flores y gente disfrazada arrojando collares y frutas y música en cualquier lugar por el que yo caminaba, decidí unirme a la fiesta y a la diversión.

Pero al terminar el carnaval, me quede allí, solo en la obscuridad, en las ahora solitarias calles del pequeño pueblo, creo que eso no era lo que yo buscaba, esa no era la felicidad, al menos no para mí. Al iniciar un nuevo día emprendí de nuevo mi camino. Muy largo y pesadocarnaval1 era el camino, pero confiaba en que algún día todo esto valdría la pena.

Camine durante días y días sin volver a encontrarme con otro pueblo, hasta que llegue a un asentamiento de gitanos, creí que serian las personas indicadas para decirme como encontrar la felicidad. Me dieron un frasquito con unos ingredientes especiales, que según me darían la felicidad, pero lo único que conseguí con esto fue marearme. Entre lecturas de mano, de las cartas, y tantas cosas, terminaron por sacarme todo el dinero que me quedaba.

Frustrado y resignado por no haber encontrado aquel tesoro, opte por salirme del camino y encontrar la muerte en el desierto. Camine y camine por la arena hasta que ya no pude mas, vencido por el cansancio di el que creí seria mí ultimo suspiro y me desvanecí en el suelo.

gitanoAl abrir mis ojos, me encontraba en una aldea, rodeado de gente pequeña, tan pobres que parecía que solo cargaban con sus almas, pero había algo en sus ojos que nunca había visto antes. Después de haberme cuidado y alimentado por unas semanas, pensé que no perdería nada en preguntarles lo mismo que les había preguntado a todos los otros, pero casi seguro de que ellos no sabrían ni siquiera el significado de la palabra.

Me apuntaron hacía una colina, no muy lejos de allí. Desesperado fui a encontrar el supuesto tesoro, y lo que encontré toco mi corazón por completo. Había una gran cruz, en su punta una corona de espinas, y había una placa que decía:

Aquel que conocía y creo la felicidad, dejo lo que de El era, para bajar a la tierra y dárnosla a conocer. Mas los suyos no le conocieron ni le recibieron, sino que en esta cruz fue clavado. Todo lo dio para que en su dolor, tu no conocieras el sufrimiento, que en su soledad, tu siempre supieras que El esta contigo, y en su grande sacrificio supieras que el amor existe, y que el es la felicidad, el que quiera venga, y tome de ella, y reciba el regalo que este nos ha dado, la vida eterna.

crossing1En ese momento yo experimente algo que no había experimentado nunca, algo indescriptiblemente bello. Me di cuenta que los hombres de la aldea lo habían conocido ya, y a pesar de que aparentemente ellos deberían de ser los mas desdichados de toda la gente que conocí, me día cuenta que lo único que se necesita en este mundo no es la fiesta, la diversión o el dinero, ni ninguna otra cosa, sino el amor que dio aquel hombre en la cruz, aquel que me presento la felicidad.

“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra

para siempre”(Salmo 16: 11).

Vuelve a empezar

noviembre 18, 2008

worshipCuantas veces no nos pasa que sentimos que nuestra relación con Dios no podría estar mejor, en fin, tu corazón no se podría sentir mas feliz de estar al lado de El. Pero algo ocurre, algo que pensabas que no afectaría tu vida, algo pequeño que te permitiste, te dijiste, ¿Qué puede pasar?

Y allí, es cuando de repente, todo se derrumba, de sentir de que con solo estirar tus manos puedes tocar a Dios, ahora te sientes en la mas fría y profunda de soledad. Nada podría estar peor, es lo que sientes ahora, todo se ha derrumbado.

Creo que nuestra relación es como una torre de jenga, la después de mucho esfuerzo, esmero y dedicación, la torre se alza, pero después hay un problema, una que otra pieza se empieza a quitar de donde esta y se pone en otro.

-No podre levantarme a orar temprano, tuve un día muy pensado.-Puedes pensar, y es así como una jengapequeña pieza es desplazada hacia otro lugar, y así cuando menos te des cuenta todo pende de un hilo, y con un movimiento en falso, ya todo se ha derrumbado.

Pero Dios te ha dado una oportunidad y te dice algo: Yo quiero estar siempre en tu mente en tu corazón, pero hay veces que me desplazas poco a poco sin darte cuenta, y de pronto ni siquiera te dignas a hablarme, a decirme lo que sientes por mí. Pero yo pague por todos tus errores y te comento algo, yo sabia que tu caerías esa vez, solo te puedo decir algo. Vuelve a empezar. Yo siempre estaré esperándote.