El buen albañil

abril 15, 2009

24519676Una casa hermosa se encuentra junto a mí. Bella como ninguna otra, pero no tiene ninguna persona que resida en ella. Pero no siempre estuvo así, con cuanto amor yo restaure cada uno de los cimientos de este lugar, remachando y resanando todos los lugares donde hacia falta. Había mil y un fugas en las tuberías, causando derrames e inundaciones por doquier. El sitio estaba al punto del colapso, y el propietario de aquel sitio no tenia ningún medio para repararlo.

Había sido engañado, mucho años atrás, una persona a la que el creía su amiga, tomo todo lo bueno de aquel lugar y lo hizo cenizas, no quedo nada bueno de ello. Y sabes, yo observe a esa persona a lo lejos, desde mi hermoso hogar, pero no me detuve hasta llegar hasta el, pero el no me volteo a ver. Le dije que yo podría ayudarlo, que yo podría restaurar su hogar. Pero el simplemente me dijo que no me necesitaba; que me alejara de allí.

Así que yo pague el precio. Me dirigí a un almacén de construcción, obtuve1redes21 todo lo que necesitaba para hacer de ese lugar el mejor lugar para vivir. Mis manos, que solían ser suaves, se empezaron a llenar de callosidades. Mi piel, que era blanca y sin ninguna imperfección, se empezó a tostar por causa del sol. Mi cuerpo poco a poco se empezó a desgastar, sin necesidad alguna de ello.

Y así, después de tres largos años y de haber gastado prácticamente toda mi fortuna, y haberme esforzado en agradarle hasta en el mas mínimo detalle; como aquel comedor de cedro que supe que el anhelaba, o simplemente el teatro en casa que siempre había soñado.

09Cuando me dirigí al lugar a donde el siempre estaba, en el comedor de indigentes, lo vi mucho mas demacrado que la vez que lo vi marcharse de mí. Ostentaba una gran barba, ropa sucia pero sobre todo unos ojos de profunda tristeza. Le dije lo que yo había hecho, que lo di todo por el, no necesitaba hacer nada mas, solo tenía que tomar las llaves, pero el solo me vio y me dijo: No te necesito. Y así, me dio la espalda y se marcho para jamás volverlo haber.

Hoy, después de tanto tiempo, vuelvo a derramar una lagrima en el lugar que yo había restaurado especialmente para el, otra vez en ruinas. Pero, sabes, lo volvería a hacer, lo haría otra vez, lo daría todo por ti.

Tu corazón fue destrozado y quedo en ruinas como ese lugar, pero sabes, yo003bal_morgan_freeman_012 conozca al gran albañil, capaz de restaurar absolutamente cualquier corazón, cerrar esas fugas de lagrimas y tristezas, resanar las paredes de tu corazón, rotos por heridas y duros golpes que da la vida. El ya pago el precio por ti, y te esta entregando las llaves ahora, pero sabes, se quiere quedar a vivir contigo, en tu corazón. ¿Lo aceptas, yo ya lo acepte y cambio mi vida?

El gran albañil y mi mejor amigo se llama Jesucristo, acepta las llaves, no te arrepentirás.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20