Este escrito es de la pagina http://www.agustinos-es.org/parabolas, alli pueden encontrar otras muy buenas relfexiones, pero hoy queremos compartir esta con ustedes:

richardswilcox01Aún no llego a comprender cómo ocurrió, si fue real o un sueño. Solo recuerdo que ya era tarde y estaba en mi sofá preferido con un buen libro en la mano.

El cansancio me fue venciendo y empece a cabecear.

En algún lugar entre la semi-consciencia y los sueños, me encontré en aquel inmenso salón, no tenia nada en especial salvo una pared llena de tarjeteros, como los que tienen las grandes bibliotecas. Los ficheros iban del suelo al techo y parecía interminable en ambas direcciones. Tenían diferentes rótulos.

Al acercarme, me llamó la atención un cajón titulado “muchachas que me han gustado” Lo abrí descuidadamente y empecé a pasar las fichas. Tuve que detenerme por la impresión, había reconocido el nombre de cada una de ellas: !se trataba de las muchachas que a mí me habían gustado!!!

Sin que nadie me lo dijera, empecé a sospechar de dónde me encontraba. Este inmenso salón, con sus interminables ficheros, era un crudo catálogo de toda mi existencia.

Estaban escritas todas las acciones de cada momento de mi vida, pequeños y grandes detalles, momentos que mi memoria ya había olvidado. Un sentimiento de expectación y curiosidad, acompañado de intriga empezó a recorrerme mientras abría los ficheros al azar para explorar su contenido.

Algunos me trajeron alegría y momentos felices, otros por el contrario, un sentimiento de vergüenza y culpa tan intensos que tuve que volverme para ver si alguien me observaba.

El archivo “Amigo” estaba al lado de “Amigos que traicioné” y “Amigos que abandoné cuando mas me necesitaban”. Los títulos iban de lo mundano a lo ridículo. “Libros que he leído”, “Mentiras que he dicho”, “Consuelo que he dado”, “Chistes que conté”, otros títulos eran: “Asuntos por los que he peleado con mis hermanos”, “Cosas hechas cuando estaba molesto”, “Murmuraciones cuando Mamá me reprendía de niño”, “Videos que he visto” No dejaba de sorprenderme de los títulos. En algunos ficheros había muchas más tarjetas de las que esperaba y otras veces menos de las que yo pensaba.

Estaba atónito del volumen de información de mi vida que había acumulado.

Sería posible que hubiera tenido el tiempo de escribir cada una de esas millones de tarjetas? Pero cada tarjeta confirmaba la verdad.

Cada una escrita con mi letra, cada una llevaba mi firma. Cuando vi el archivo “Canciones quearchivero he escuchado” quedé atónito al descubrir que tenía mas de tres cuadras de profundidad y, ni aún así, vi su fin. Me sentí avergonzado, no por la calidad de música, si no por la gran cantidad de tiempo que demostraba haber perdido.

Cuando llegué al archivo: “Pensamientos lujuriosos” un escalofrío recorrió mi cuerpo. Sólo abrí el cajón unos centímetros Me avergonzaría de conocer su tamaño. Saqué una ficha al azar y me conmoví por su contenido; me sentí asqueado al constatar “ese” momento, escondido en la obscuridad, había quedado registrado.

No necesitaba ver más.

Un instinto animal afloró en mi. Un pensamiento dominaba mi mente: Nadie debe entrar jamás a este salón! Tengo que destruirlo!

En un frenesí insano arranqué un cajón, tenía que vaciar y quemar su contenido. Pero descubrí que no podía siquiera desglosar una sola del cajón.

Me desesperé y traté de tirar con más fuerza, sólo para descubrir que eran más duras que el acero cuando intentaba arrancarlas.

Vencido y completamente indefenso, devolví el cajón a su lugar. Apoyando mi cabeza al interminable archivo, testigo invencible de mis miserias, empecé a llorar En eso el título de un cajón pareció aliviar en algo mi situación:

“Personas a las que les he compartido el evangelio”. La manija brillaba, y al abrirlo, encontré menos de 10 tarjetas. Las lágrimas volvieron a brotar de mis ojos. Lloraba tan profundo que no podía respirar; caí de rodillas al suelo llorando amargamente de vergüenza. Un nuevo pensamiento cruzaba mi mente: nadie deberá entrar a este salón, necesito encontrar la llave y cerrarlo para siempre.

Y mientras me limpiaba las lágrimas, lo vi.

!Oh no!, ! Por Favor no! !El no!, cualquiera menos Jesús!!. Impotente vi cómo Jesús abría cajones y leía cada una de mis fichas. No soportaría ver su reacción.

En ese momento no deseaba encontrarme con su mirada.

Intuitivamente Jesús se acercó a los peores archivos. Porqué tiene que leerlos todos?. Con tristeza en sus ojos, buscó mi mirada y yo bajé la cabeza de vergüenza, me llevé las manos al rostro y empecé a llorar de nuevo. Él, se acercó, puso sus manos en mis hombros. Pudo haber dicho muchas cosas, pero

El no dijo una sola palabra.

Allí estaba junto a mí, en silencio. Era el día en que Jesús guardó silencio y lloró conmigo.

imagesVolvió a los archivadores y, desde un lado del salón, empezó a abrirlos, uno por uno, y en cada tarjeta firmaba su nombre sobre el mío. !NO!!, le grité corriendo hacia él. Lo único que atiné a decir fue solo! No!, !No!, !No! cuando le arrebaté la ficha de su mano. Su nombre no tenía porque estar en esas fichas. No eran sus culpas!!, Eran las mías!!. Pero allí estaban, escritas en un rojo vivo. Su nombre cubrió el mío, escrito con su propia sangre. Tomó la ficha de mi mano, me miró con una sonrisa triste y siguió firmando las tarjetas.

No entiendo cómo lo hizo tan rápido. Al siguiente instante lo vi cerrar el último archivo y venir a mi lado. Me miró con ternura a los ojos y me dijo: Consumado Es, Esta Terminado, Yo He Cargado Con Tu Vergüenza Y Culpa.En eso, salimos juntos del salón Salón que aún permanece abierto. Por que todavía faltanmás tarjetas que escribir.

Aún no sé si fue un sueño, una visión, o una realidad Pero, de lo que si estoy convencido, es que la próxima vez que Jesús vuelva a ese salón, encontrará mas fichas de qué alegrarse, enos tiempo perdido y menos fichas vanas y vergonzosas.

Gracias Jesús por haber hecho que esta reflexión llegara a mí.

Mi mejor amigo

enero 29, 2009

edenEn la Biblia hay un personaje  que para mi es todo un enigma. Pero lo poco que dice de el, me motiva a buscar lo que el tuvo y lo que llego a tener, un mejor amigo, El mejor amigo. Enoc era una persona que se encontraba en un mundo  en una corrupción que iba creciendo mas y mas. Vio con tristeza como sus ancestros fueron expulsados del jardín del Edén por desobediencia, alejándolos de la presencia constante de Dios, pero, sin embargo, El seguía allí.

Y un día decidió buscarlo, y lo que conoció de El fue suficiente para olvidarse de todo lo que le rodeaba, se había convertido en su mejor amigo. Y así todo su entorno se fue simplificando a una sola cosa, Dios, pasar el tiempo a su lado, y ser feliz con El.

Me gustaría ser como Enoc. En este mundo, cada vez mas rodeado de maldad y falsedad, poder mantener solo mis ojos en lo que es lo mas importante, poder ser un reflejo para los demás de que los moldes se pueden romper, y que hasta las cosas mas imposibles pueden ser logradas cuando alguien como Dios es tu mejor amigo.

Y así camino Dios con Enoc, 365 años de su vida, hasta que un día Jehová le dijo: Mira cuantocaminar-con-dios hemos recorrido Enoc, que al parecer ahora estas mas cerca de mi casa que de la tuya, ¿Por qué no te quedas aquí conmigo?, y nadie mas le volvió a ver, pero todos al conocerlo, y sabiendo cual camaradería tenia con su Dios, todos dieron por hecho lo que ellos creían inevitable, El le llevo con El.

Así como Enoc, podemos caminar los 365 días del año al lado de Dios, viendo al mundo desde una perspectiva diferente, a los ojos del amigo, a los ojos de tú Padre, conociendo que hasta los hechos más increíbles son una realidad cuando alguien como Dios es tu mejor amigo, y quien sabe, tal vez algún día nos diga lo mismo que a Enoc, el hombre que no conoció lo muerte.

viajeroDesde muy joven partí de mi casa buscando algo que la gente siempre mencionaba, pero que nunca nadie había experimentado, le llamaban felicidad. Y así, sin mas ropa que la que llevaba puesta, y apenas con un poco de pan para unas semanas, partí en búsqueda de la felicidad.

A los días de caminar me encontré con una linda y pintoresca villa. Al parecer la gente de este lugar siempre tenía prisa, iban de un lado para otro, al parecer solo pensando en sus asuntos. No había nada que estuviera fuera de lugar, todo en este sitio era perfecto, así que pensé que este sería un buen lugar para preguntar, creo que esta gente podría saber que es la felicidad.

Intente preguntarle a un hombre de sombrero de copa y bastón, con un largo pero elegante villabigote, pero con una imagen de hombre serio y sin expresión. Al preguntarle me dijo que la felicidad era algo que solo el dinero podría comprar, este te daría buenas amistades, grandes mansiones, bellas mujeres, todo lo que pudiera desear al alcance de mí mano.

Así que decidí asentarme en esta villa por un tiempo. Trabajaba con este hombre durante cuatro largos años, años en el que casi milagrosamente me hice de una no despreciable fortuna y de muy envidiadas amistades, pero esto para nada me satisfacía, por lo que decidí volver al camino en búsqueda de ese preciado tesoro, aún sin encontrar.

carnaval2Ya después de varios días de camino, me encontré con un pequeño pueblo, muy diferente a la villa en la que me había asentado, desde lejos se escuchaba un gran escándalo, en un ambiente de entretenimiento a lo grande. En medio del ruido y el escandaloso ambiente, me contestaban que sí, el lugar estaba en una gran fiesta, grandes carros adornados con flores y gente disfrazada arrojando collares y frutas y música en cualquier lugar por el que yo caminaba, decidí unirme a la fiesta y a la diversión.

Pero al terminar el carnaval, me quede allí, solo en la obscuridad, en las ahora solitarias calles del pequeño pueblo, creo que eso no era lo que yo buscaba, esa no era la felicidad, al menos no para mí. Al iniciar un nuevo día emprendí de nuevo mi camino. Muy largo y pesadocarnaval1 era el camino, pero confiaba en que algún día todo esto valdría la pena.

Camine durante días y días sin volver a encontrarme con otro pueblo, hasta que llegue a un asentamiento de gitanos, creí que serian las personas indicadas para decirme como encontrar la felicidad. Me dieron un frasquito con unos ingredientes especiales, que según me darían la felicidad, pero lo único que conseguí con esto fue marearme. Entre lecturas de mano, de las cartas, y tantas cosas, terminaron por sacarme todo el dinero que me quedaba.

Frustrado y resignado por no haber encontrado aquel tesoro, opte por salirme del camino y encontrar la muerte en el desierto. Camine y camine por la arena hasta que ya no pude mas, vencido por el cansancio di el que creí seria mí ultimo suspiro y me desvanecí en el suelo.

gitanoAl abrir mis ojos, me encontraba en una aldea, rodeado de gente pequeña, tan pobres que parecía que solo cargaban con sus almas, pero había algo en sus ojos que nunca había visto antes. Después de haberme cuidado y alimentado por unas semanas, pensé que no perdería nada en preguntarles lo mismo que les había preguntado a todos los otros, pero casi seguro de que ellos no sabrían ni siquiera el significado de la palabra.

Me apuntaron hacía una colina, no muy lejos de allí. Desesperado fui a encontrar el supuesto tesoro, y lo que encontré toco mi corazón por completo. Había una gran cruz, en su punta una corona de espinas, y había una placa que decía:

Aquel que conocía y creo la felicidad, dejo lo que de El era, para bajar a la tierra y dárnosla a conocer. Mas los suyos no le conocieron ni le recibieron, sino que en esta cruz fue clavado. Todo lo dio para que en su dolor, tu no conocieras el sufrimiento, que en su soledad, tu siempre supieras que El esta contigo, y en su grande sacrificio supieras que el amor existe, y que el es la felicidad, el que quiera venga, y tome de ella, y reciba el regalo que este nos ha dado, la vida eterna.

crossing1En ese momento yo experimente algo que no había experimentado nunca, algo indescriptiblemente bello. Me di cuenta que los hombres de la aldea lo habían conocido ya, y a pesar de que aparentemente ellos deberían de ser los mas desdichados de toda la gente que conocí, me día cuenta que lo único que se necesita en este mundo no es la fiesta, la diversión o el dinero, ni ninguna otra cosa, sino el amor que dio aquel hombre en la cruz, aquel que me presento la felicidad.

“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra

para siempre”(Salmo 16: 11).

Este es un extracto de una reflexión de Max Lucado que me gusto mucho, espero que a ustedes tambien:

¿Te has preguntado por qué Dios da tanto? Podríamos existir con mucho menos. Pudo habernos dejado en un mundo plano y gris; no habríamos sabido establecer la diferencia. Pero no lo hizo así:

Él hizo explotar naranjas en el amanecer

y limpió el cielo para que luciera azul.

Y si te gusta ver cómo se juntan los gansos,

Hay muchas posibilidades que eso lo puedas ver también.

¿Tuvo Él que hacer esponjosa la cola de la ardilla?

¿Se vio obligado a hacer que los pajarillos cantaran?

¿Y la forma divertida en que las gallinas corren

o la majestad del trueno que retumba?

¿Por qué dar a las flores aroma? ¿Por qué dar sabor a las comidas?

¿Podría ser
que Él quiere ver
todo eso reflejado en tu faz?

Si nosotros hacemos regalos para demostrar nuestro amor, ¿cuánto más no querría hacer Él? Si a nosotros -salpicados de flaquezas y orgullo- nos agrada dar regalos, ¿cuánto más Dios, puro y perfecto, disfrutará dándonos regalos a nosotros? Jesús preguntó: «Si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?» ( Mateo 7.11 ).

lago_atitlan_hermoso

the_frog_prince_by_darkrose42

Por Marian Itzel Escobedo Rocha

En los cuentos los príncipes y princesas siempre viven felices para siempre al final de la historia, a mi en lo personal uno de estos cuentos llamó mi atención, el cuento se trata de una princesa que encuentra un sapo y después de pasar cierto tiempo, la princesa lo besa y este sapo se convierte en el príncipe echo ala medida de la princesa, y son felices para siempre; se que suena algo cursi, pero si lo aplicas a la vida, puede que este cuento no sea tan fantasioso como se creería a primera vista, sobre todo si incluyes a Dios, pero todo depende de que tu te consideres un príncipe o princesa, teniendo en cuenta que somos hijos e hijas de un rey. Si todavía no entiendes muy bien a lo que me refiero aquí va la explicación: supongamos que todas las mujeres somos princesas, y los hombres sapos, ( o viceversa), a lo largo de nuestra vida podemos conocer muchos sapos o ranas, unos pueden ser muy buena onda, románticos, guapos o ranas bonitas o podemos incluso llegar a creer que es la persona echa para nosotros, pero hay un detalle, Dios tiene tiempo para cada cosa, y en nuestra humanidad podemos llegar a creer cosas que no son, y nos perdemos sapode los propósitos de Dios en nuestra vida, sobre todo en la etapa de la juventud, muy fácil nos podemos aferrar a una persona, y nos saltamos el tiempo de Dios, y nos frustramos por que por mas que beses al sapo o a la rana, nunca se convertirá en el príncipe o princesa echa para ti, por que incluso en ese cuento había un tiempo puesto para que el sapo se convirtiera, si la princesa no hubiera sabido esperar, tal ves no existiría en ese cuento un felices para siempre, además no solo te frustras a ti sino también al sapo o ala rana por que nunca encontrara a su príncipe o princesa; y muchos dirán ¿como saber el tiempo o la persona que es?, pues es muy sencillo, busca hacer la voluntad de Dios, y vas a ver como esas cosas llegaran solas, no desperdicies tu tiempo con sapos o ranas que nunca llegaran a convertirse para ti; he conocido jóvenes que se ponen de novios desde muy chiquitos, y cuando les mencionan que no es edad para eso, dicen que están seguros de que es la mujer o hombre de su vida, y que si se separan a lo mejor y ya no siguen después; tengo algo que decirles a ustedes, si esa es la persona que Dios tiene para ti, lo seguirá siendo igual ahorita que en 10 o 20 años, amorlo único que hacen es crear oportunidades de tropezar, hay muchas jóvenes, incluso cristianas, que salen embarazadas antes de estar casadas, se saltan los tiempos y dejan de hacer la voluntad de Dios, luego se casan y resulta que el que creían príncipe es mas sapo que otra cosa, y que la supuesta princesa nunca dejo de ser rana; Dios tiene echo alguien ala medida para cada quien, no te conformes. Recuerden jóvenes que para todo hay tiempo y que Dios quiere que todos sus hijos seamos felices!

Todo tiene su tiempo,[a] y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Eclesiastés 3:1)