Enfrenta a tus gigantes

noviembre 20, 2008

También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos. Números 12:33

uvaLos espías se encontraban en una importante misión, habían entrado al territorio enemigo, a la tierra que se les había sido entregada, la tierra que habrían de conquistar. Grandes cosas observaron allí, y cuando hablo de grandes lo digo literalmente. Desde un racimo de uvas que solo dos personas juntas podían cargar, hasta los habitantes de esta tierra.

Y para ellos fue mas fácil ver los problemas, ver los gigantes, esos que te hacen dudar. Esos que te hacen dar un paso hacia atrás, olvidando todas las promesas que te ha dado tu Dios. No se sentían listos, seguros, no se sentían capaces de derrotar a esos gigantes, se sentían como langostas ante ellos, como una vil cucaracha.

Creo que la mayoría de las personas se han sentido así en mas de una ocasión. Aquella en que las recompensas son grandísimas, pero también los riesgos y las batallas son enormes. Y el centro del problema a todo esto es que te sientes pequeño ante las situaciones, crees que te ven como una cucaracha, y tu estas de acuerdo con ellos.

Pero la pregunta es, ¿Te hacen sentir como cucaracha? O tu al verlos a ellos te pusiste el disfraz y es lo que cucaellos ven, el reflejo de tu interior. Un hijo de Dios nunca debería de sentir miedo de la situación, de los problemas, tal vez las circunstancias no son como tu deseas, pero nunca debes de olvidarte de que no eres tu quien luchara la batalla.

Cinco piedras lisas. Fue todo lo que necesito ese muchacho para derrotar a ese guerrero imponente, que hacia a todo un ejercito temblar. No dudo en ir contra el, había alguien que lucharía su batalla, y el no dudaría en que la ganaría.

Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. 1 Samuel 17:42

hondaLa gente siempre te vera como menos, tal vez te haga sentir como langosta, como cucaracha, pero depende de ti que te pongas el disfraz, depende de ti el creer que podrás enfrentar a tus gigantes, y podrás derrotarlos, porque Dios es quien pelea tu batalla.

El muchacho derroto al gigante, y con el pasar de los años lo coronaron rey, no dejes pasar las oportunidades que Dios pone en tu camino, no importa lo difícil que sea la batalla, al final es mucho mayor la recompensa.

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Vuelve a empezar

noviembre 18, 2008

worshipCuantas veces no nos pasa que sentimos que nuestra relación con Dios no podría estar mejor, en fin, tu corazón no se podría sentir mas feliz de estar al lado de El. Pero algo ocurre, algo que pensabas que no afectaría tu vida, algo pequeño que te permitiste, te dijiste, ¿Qué puede pasar?

Y allí, es cuando de repente, todo se derrumba, de sentir de que con solo estirar tus manos puedes tocar a Dios, ahora te sientes en la mas fría y profunda de soledad. Nada podría estar peor, es lo que sientes ahora, todo se ha derrumbado.

Creo que nuestra relación es como una torre de jenga, la después de mucho esfuerzo, esmero y dedicación, la torre se alza, pero después hay un problema, una que otra pieza se empieza a quitar de donde esta y se pone en otro.

-No podre levantarme a orar temprano, tuve un día muy pensado.-Puedes pensar, y es así como una jengapequeña pieza es desplazada hacia otro lugar, y así cuando menos te des cuenta todo pende de un hilo, y con un movimiento en falso, ya todo se ha derrumbado.

Pero Dios te ha dado una oportunidad y te dice algo: Yo quiero estar siempre en tu mente en tu corazón, pero hay veces que me desplazas poco a poco sin darte cuenta, y de pronto ni siquiera te dignas a hablarme, a decirme lo que sientes por mí. Pero yo pague por todos tus errores y te comento algo, yo sabia que tu caerías esa vez, solo te puedo decir algo. Vuelve a empezar. Yo siempre estaré esperándote.

demonioHay tantas voces en mi cabeza. No puedo dormir. No puedo estar ningún momento en paz, me gritan, me atormentan, me ordenan cosas, cosas horrendas, por algunos momentos siento que estoy dejando de ser yo, y ellos empiezan a tomar el control.

Con toda la tristeza del mundo, me retirare de mi hogar, creo que es lo mejor para mí y para todos los que me rodean, yo mismo me estoy asustando de todo lo que me esta pasando, cosas que no hacia, cosas que no decía, y ese maldito humor que me esta consumiendo. Pero al ver los ojos de mi hija al verme, supe que había algo que no estaba bien. Solo reflejaban miedo, a decir verdad, yo me encuentro espantado, tengo miedo de estar solo con ellos.

No puedo creer que haya perdido el control. Esas voces ya han acabado mi vida por completo. Solo en estos cadenaspequeños momentos en que vuelve la razón, es que me pongo a pensar en como pude llegar hasta aquí, es decir yo era una buena persona, no merecía andar vagando y viviendo entre las tumbas, como una bestia.

La tristeza ha invadido mi ser por completo. Mi hija, mi hermosa hija, realmente me amaba, me extrañaba, pero aquel, aquel no era yo, solo se acerco, solo quería abrazar a su viejo, a pesar de la horrible apariencia que este tenia. Pero yo, bueno, en esto que me he convertido, la hizo pedazos, nunca creí que fuera posible que una persona pudiera odiarse tanto a sí mismo. Ciertamente merezco haber sido encadenado, como el animal en que me he convertido.

Ya he desecho incontables cadenas y grilletes, la gente de la región me teme, ya muchas veces me han emboscado para matarme, pero no se de donde obtengo tanta fuerza para hacerles frente. Anhelo el día en que mi alma pueda ser librada de esta tortura.

cerdosMi cuerpo se estremeció por completo, lo que ellos mas temían, sucedió. Nunca había sentido tanto miedo como en ese momento, de pronto, un hombre que nunca había conocido, con solo verlo caí al suelo violentamente. Escuchaba que las voces se decían. ¿Qué hace aquí El? ¿Perdernos, seremos expulsados, matémoslo, antes de que seamos enfrentados. La batalla mas grande de mi vida fue librada en mi interior ese día. Hice todo lo posible para llegar a los pies de ese hombre, aquel hombre que nunca había visto.

Legión, es mi nombre, le respondieron, porque somos muchos, por favor, te ruego que nos permitas ir hacia otro lugar. -Vayan. Fue todo lo que el dijo. En ese momento sentí que algo se arrancaba de mi cuerpo, mi cuerpo tuvo una reacción muy violenta y caí desmayado.

Cuando desperté, me encontraba a un lado de los seguidores de este hombre, que me vistieron , y me endemoniadoalimentaron. Y me contaron la sorprendente historia de que todo aquellos que vivía en mí se dirigió hacia un hato de cerdos y los llevo al acantilado. No se quien sea este hombre, no se que sea de mi vida en un futuro, pero dedicare mi vida a decirle a la gente de cómo Dios me rescato, como Dios me libro de mi prisión, gracias a mi amigo Jesús.

El hombre se fue, y en todos los pueblos de la región de Decápolis contaba lo que Jesús había hecho por él. La gente escuchaba y se quedaba asombrada. Marcos 5 :20

Buenos Hijos

noviembre 6, 2008

Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz. 18Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos; 19a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu Dios, como él ha dicho. Deutoronomio 26:!7

Siempre ponemos sobre todo la siguiente frase, aún sobre lo que tenemos que hacer nosotros, y es que siempre pensamos en lo que Dios nos ha prometido que hará con nosotros: Serás alguien prospero sobre la tierra, te exaltare sobre todas las naciones, etc.

36-0530¿Pero y nosotros qué? . Esa es la parte que siempre se nos olvida, o de la que nos queremos olvidar. Estamos muy pendientes de las bendiciones, pero la mayoría de las veces no hacemos nada para merecerlas, o mejor dicho, que lleguen a nosotros.

Analicemos bien el versículo 17. Muchas veces pasamos el frente después de la predicación, prometiendo que seremos buenos, que lo buscaremos todos los días, que lo pondremos por sobre todas las cosas, y que obedeceremos todo lo que El nos mande en su palabra. Pero que pasa, que cuando finaliza el día no nos acordamos de nada de lo que le prometimos.

La Biblia dice que es mejor no prometer nada que prometer y no cumplir. Así que debemos de tener cuidado en lo que prometemos, pero yo no te digo que no le prometas nada a Dios, sino que pongas en tu corazón el cumplir cada una de las palabras que tu le has dicho.

Veamos ahora el versículo 18. Dios nos ha hecho suyos, solo de El, para que obedezcamos todos sus mandamientos. Dios es nuestro padre, y como un buen padre, a El le preocupa que le obedezcan en todo sus hijos; cosa que nos falla a la mayoría.

Un buen padre no premia a un hijo desobediente, porque luego se hacen berrinchudos y creen que se lo padre-e-hijomerecen todo. ¿Se imaginan si Dios nos diera todo lo que le pidiéramos sin obedecer lo que El nos manda? Estoy seguro que la mayoría de las personas, sino es que todas, dejarían de preocuparse por obedecer en todo a Dios, pues verían que no les trae ningún beneficio.

Y como un padre orgulloso de su hijo, El se encarga de levantar a sus hijos obedientes, a los que se comprometen en ser un pueblo santo para El. Dejemos de pensar en un momento en las bendiciones, en lo que este va a hacer o nos va a dar a todos nosotros, pensemos mejor en ser los hijos que El tanto anhela, esforcémonos por ser los hijos de los que cualquier padre estaría orgulloso.


Una Jarra Vacia:

noviembre 1, 2008

Que rico es un buen vaso de limonada, con unos cuentos hielos, unas cucharadas de azúcar y una rodaja de limón, para darle estilo. En fin, en una tarde caluroso hasta podemos decir que es una bendición.

Yo pienso que todos nosotros somos como una jarra vacía, en la que hacemos limonada, solo que no escogemos los mejores limones, aunque sea para nosotros; a veces no hay hielos para echarle; nos pasamos en nuestras cucharadas de azúcar o no le echamos suficientes; y por ultimo hasta se nos olvida ponerle una rodaja de limón. En fin, aunque nosotros mismos seamos la jarra, no hacemos la mejor limonada, y si la limonada es nuestra vida, entonces no vivimos la mejor de las vidas. Al final, la limonada esta amarga, caliente y en una jarra sucia y fea y por malo que parezca así son muchas de las vidas en estos tiempos, y así era la mía.

Un día mientras hacia mi limonada, llego alguien y me ofreció ayuda y yo la acepte. Primero El lavó mi jarra, después fue al refrigerador y saco los mejores limones que pudo encontrar, unos cuantos hielos del congelador, midió muy cuidadosamente las cucharadas de azúcar y le puso una rodaja de limón. Probé la limonada y me impresiono que tan buen sabor, aun estando en una jarra ya gastada. Le pregunte al señor que si porque me había ayudado, el me dijo que se preocupaba por la forma en que la gente utiliza sus jarras y las llena de cosas sin sabor, sin color y simplemente sin sentido. Yo le pregunte al señor si el cobraba por hacer esta limonada tan rica. El me dijo que no pedía nada a cambio de ayudar, pero que si en verdad quería su ayuda permanente tenía que darle mi jarra y confiar en El. Yo acepte y desde ese momento no ha habido día en que ese Señor no lave mi jarra, sin importarle que a veces la ensucie un poco, y también siempre escoge los mejores ingredientes para que mi limonada tenga que el mejor sabor.

Ese hombre es Jesús, y ahora vivo todos los días con el mejor sabor que es tenerlo en mi vida, con unos refrescantes momentos en su presencia, con la biblia que endulza mi vida y esa buena rodaja de obras diarias que le dan estilo a mi vida. En fin con El la vida es grandiosa.