El camino de la vida

septiembre 16, 2008

Allí se encontraban los dos, padre e hijo; listos para emprender un nuevo viaje. El hijo, al parecer siempre tenía prisa, y se desesperaba tanto al ver a su padre, al parecer, tan desconectado de su mundo. Caminaba tan lento para observar la naturaleza, así como para arrancar una bella flor, contemplar su belleza y disfrutar su bello aroma.

Se dirigían a un sitio, que a palabras de su padre, era hermoso, todo lo que se pudiera pedir se encontraba en su destino, que por cierto el hijo no tenia ni la mas mínima idea de donde se encontraba, y la verdad es que ni siquiera le interesaba.

El solo tenia un poco de compasión por su viejo, quería acompañarlo y cuidarlo en lo que el creía ya eran los últimos días de su padre. Pero la verdad, es que le parecía tan aburrido y mediocre el estilo de vida de su padre. Siempre perdiendo el tiempo, decía, desconectado del mundo, sin siquiera tener un teléfono celular.

Apenas y entraron a la autopista, encendió su móvil y cerro algunos tratos. Buenos tratos, buenos clientes, buena vida, decía el. Pero no se daba cuenta que su padre, al volante, anhelaba conversar con el, como en los viejos tiempos, cuando no podía transcurrir ni un día sin que el charlara con el.

A las pocas horas el joven no lo soporto mas, ya se habían parado tres veces, una para contemplar un hermoso arcoíris, en otra ocasión el padre decidió tomar un pequeño refrigerio, su favorito, una rebanada de pay de queso con una rica taza de café, y la ultima para observar el atardecer, como disfruto el viejo ver al sol esconderse tras las montañas. Pero lo que mas le molesto fue que el hombre se saliera de la autopista, tomando por un bello caminito de terracería, para poder observar los bellos prados y los hermosos campos de flores.

Pero el hijo, sin razón alguna, tenia demasiada prisa, y sin siquiera saber el destino, sentó a su padre en el asiento del copiloto. –Ahora yo tengo el control, yo tomare las decisiones y no aceptare ninguna palabra o recomendación tuya, ya estoy harto de todas ellas- Dijo el joven molesto, a lo que el padre no tuvo otra opción que el aceptar la decisión de su hijo.

Al principio lo disfruto, ya no mas paradas sin sentido, no mas perdida de tiempo, ahora el decidia su destino, o al menos eso creía. De pronto comenzó a ver diferentes caminos, y sin saber cual elegir, los tomaba al azar. De repente el camino se comenzó a hacer muy accidentado, mucha terracería, pero el colmo fue cuando los alcanzo una gran tormenta, dejándolos varados y atascados en medio de la nada.

El joven era orgulloso, seguía pensando que el podría salir de esta solo, asi que, al terminar la lluvia se remango la camisa y bajo del carro para hacer todo lo posible para poder salir de allí. Pero solo consiguió enlodarse todo, y darse cuenta al fin de la sabiduría de su padre, el conocía la ruta a la perfección, pero decidió disfrutar cada momento de este.

El joven arrepentido, le pidió a su padre que volviera a tomar el control, el estaba dispuesto a disfrutar cada momento a su lado, cada pequeño de la travesía, porque el no es el que conoce el camino, solo su padre, de ahora en adelante se deleitara junto a su guía el resto del camino.

¿Estas dispuesto a entregarle el volante de tu vida a tu padre celestial? Deja de pensar en lo que tu crees que es conveniente en esta vida para ti, el ya conoce el camino a la perfección, solo dale el volante y tu encárgate de disfrutar cada minuto del camino a su lado, hasta llegar al perfecto destino, tu verdadero hogar.

Juan 14:6  “Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí.

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3 comentarios to “El camino de la vida”

  1. bigsplash said

    Para ese “camino de la vida”:

    EL AMOR

    “Si yo hablo en lenguas de hombres y de Ángeles, pero no tengo Amor no soy mas que un tambor que resuena o un platillo que hace ruido. Si comunico mensajes recibidos de Dios, y conozco todas las cosas secretas, y tengo toda clase de conocimientos, y tengo toda la fe necesaria para quitar los cerros de su lugar, pero no tengo Amor, no soy nada.

    Si reparto todo lo que tengo, y si entrego hasta mi propio cuerpo para ser quemado, pero no tengo Amor de nada me sirve. El que tiene Amor, tiene paciencia, es bondadoso y no envidioso; no es presumido ni orgulloso. No es grosero ni egoísta, no se enoja ni es rencoroso. No se alegra del pecado del otro, sino de la verdad. Todo lo soporta con confianza, esperanza y paciencia.

    El Amor nunca muere. Vendrá el tiempo en que ya no se tendrá que comunicar mensajes recibidos ni se necesitara el conocimiento. Pues conocemos solamente en parte, y en parte comunicamos el mensaje divino; pero cuando conozcamos en forma completa, lo que es en parte desaparecerá.

    Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como niño, pero cuando ya fui un hombre deje atrás las cosas de niños. De la misma manera, ahora vemos las cosas en una forma confusa, como reflejos borrosos en un espejo; pero entonces las veremos con toda claridad.

    Ahora solamente conozco en parte, pero entonces voy a conocer completamente, como Dios me conoce a mi. Asi pues, la Fe, la Esperanza y el Amor duran para siempre; pero el mayor de estos tres es el Amor.”
    ______________________

    San Pablo, Primera carta a los Corintios, capitulo 13.

  2. un amigo said

    actualizalo befo

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