Deuteronomio 3:22
No los temáis, porque Jehová, vuestro Dios, es el que pelea por vosotros”
¿Intimidado? ¿Quién no ha tenido alguien ese sentimiento? ¿Pero de que viene este sentimiento? Por el simple hecho de que siempre va a haber alguien mas listo, alto, guapo, fuerte o simpático que nosotros; y a nosotros nos atemoriza el simple hecho de estar a un lado de ellos. Tal vez nos de pena contar un chiste que no sea tan gracioso como el suyo, o no decir algo tan sofisticado o sabio como lo que dice el, y la verdad que este es un sentimiento muy normal, y es algo que todos alguna vez lo hemos experimentado.
Reyes. En nuestros tiempos así se le suele llamar a aquella persona que sobresale de entre todos los demás. Y por lo general ellos se lo creen, por lo que comúnmente muchas personas suelen sentirse inferiores al estar a un lado de ellos. Josué no era un rey. Lo mas seguro es que nunca vivió en un palacio o siquiera algo parecido a esto. Pero el servía a un Rey. Y este es el más grande rey que jamás halla existido. Y ese es al que sirvo yo. Y ese también es el que sirves tu. Y El era el que le decía a Josué y a todo el pueblo: No les temas a estos, no hay razón por la cual temer, tu estas conmigo y yo peleare por ti.
Hay veces que yo, no se, no me siento en como Dios me dice que me sienta. Hay gente mas graciosa que yo,
mas guapa que yo, mas simpática que yo, mas lista que yo, por lo que a veces me comporto de manera tímida y cerrada. No lo puedo entender, yo se que yo no soy así, pero es en estos momentos es cuanto Dios te susurra al oído y te dice: Por que les temes, por que te cohíbes, ¿que no me sirves a mí?, yo peleare tus batallas hijo mío.
Y allí es cuando me pregunto yo. ¿Puede haber algo imposible para un hijo de Dios? Por supuesto que no. Tal ves tu o yo no seamos las almas de una fiesta, el jugador mas valioso del equipo o cosas por el estilo, pero somos siervos del Rey de reyes; y el es el que pelea nuestras batallas.
Así que te doy esta invitación: Sueña sueños grandes, sueños en los que siempre le des toda la gloria a Dios en lo que hagas, el peleara las batallas por ti, siempre mantente a su lado, créeme, yo ya empecé a soñar.

