Archivo de 15/07/08

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El día de tu decisión

Julio 15, 2008

Los otros hijos pródigos

Ya hemos oído muchas la historia del hijo prodigo. Un chico le pide la herencia a su padre, para malgastarla en fiestas, borracheras y en sus “amigos”. Disfruto de todo esto en un país lejano, hasta que llego el día en que el dinero se acabo; y sus amigos también. Así que para su vergüenza, termino cuidando cerdos, y de tanta hambre que tenia, deseaba comer del mismo alimento de estos. Hasta que recordó: En la casa de mi padre los siervos comen y viven mejor que yo, le pediré perdón y me ofreceré como uno de sus siervos.

Pero al verlo su padre que se acercaba, fue corriendo hacia el, lo perdono, lo vistió con ropa nueva y le hizo una fiesta de bienvenida.(Esta historia se encuentra en Lucas 15:11-32). Eso es lo que espera Dios de nosotros, el te esta esperando con los brazos abiertos a que vuelvas con El, y que seas llamado nuevamente un hijo de Dios.

Pero me he dado cuenta que en la actualidad muchas veces la historia es diferente. Les contare la como pudo haber sido la historia con estos hijos pródigos.

El hijo con el corazón dividido

Este hijo la verdad es que si volvió arrepentido, pero al cabo de meses, empezó a recordar las fiestas de aquel país lejano, así que un día, sin avisar se fue otra vez a recorrer el mundo. Pero una vez mas volvió, y así la historia se repetía vez tras vez. La verdad es que su padre siempre lo recibía con los brazos abiertos, pero cada vez se entristecía mas por la vida de este hijo suyo. Para mi vergüenza yo he sido muchas veces como este hijo prodigo.

Un final triste

Este es el ejemplo mas trágico de estos hijos pródigos, pero la verdad es que creo que esta historia ya se ha repetido muchas veces. El hijo se encontraba ya en lo mas bajo, en el chiquero de los cerdos, la verdad es que paso por su corazón el deseo de volver a la casa de su padre, pero tuvo miedo, y se resigno a su vida, en fin, el había decidido por todo lo que le estaba sucediendo. Así que resignado, vivió el resto de su vida cuidando cerdos, comiendo de su mismo alimento, y al morir, convirtiéndose en su alimento.

Yo no quiero que ninguno de estos sea tu historia, no se cual sea tu situación en estos momentos, pero El aun sigue en la puerta, esperando el regreso de su bello hijo, tu. Es solo cuestión de que lo decidas, hoy es el mejor momento, hoy es el día para volver con tu padre, créeme, es su mayor anhelo: Estar junto a ti, ya no un hijo prodigo, sino un hijo ejemplar.